Hazlo con regularidad
Mientras más frecuentemente asees a tu perro, mas rápido aprenderá que el grooming es una rutina de vida y no un castigo.
Ser paciente
La paciencia es la clave, por lo tanto debes hacer sesiones de aseo cortas al inicio. Las sesiones no debes hacerlas de forma rápida. Si le vas a dedicar tiempo a tu perro, que sea tiempo de calidad. Si vas muy de prisa, tu perro lo percibirá como estrés y responderá de forma negativa al aseo.
Lugar adecuado
El lugar es importante, necesitas buena iluminación y una superficie que no resbale para que tu perro se sienta seguro
Usar las herramientas adecuadas
Asegúrate que los utensilios que vas a usar son los adecuados para tu perro. El tipo de pelaje es un factor determinante a la hora de elegir las herramientas para el acicalamiento.
Pedir ayuda si es necesario
Es recomendable consultar a un estilista canino profesional o incluso a tu veterinario sobre cualquier duda o inquietud que tengas sobre el tema. Algunos criadores con ética profesional, estarán más que felices de ayudarte también.
Los perros de pelo largo o con doble pelaje necesitan mayor cuidado.
Se deben cepillar con más regularidad que a los de pelo medio o corto, de lo contrario pueden hacerse nudos en su pelaje rápidamente. Hay lugares de especial atención como detrás de las orejas, el bajo pecho y detrás de los muslos.